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Assassin’s Creed Shadows: Claws of Awaji DLC | Análisis (PC)

(7/10) – AUNQUE EL CONTENIDO SEA BUENO, ME SIGUE MOLESTANDO QUE LOS EPÍLOGOS LLEGUEN EN FORMA DE DLC

Cuando Assassin’s Creed Shadows se lanzó, prometió un regreso a la excelencia narrativa y mecánica, pero dejó a los jugadores con una punzada de frustración: su final era menos una conclusión y más un portazo. Los hilos narrativos cruciales sobre el destino de la madre de Naoe, la ubicación del MacGuffin final y las maquinaciones restantes de la Orden Templaria quedaron peligrosamente sueltos. Es aquí donde interviene Garras de Awaji, una expansión que se siente menos como contenido adicional opcional y más como el tercio final, esencial y dolorosamente retrasado de la historia principal. Tras completar la campaña y dedicarnos a las más de diez horas que ofrece este DLC en su versión para PC, la sensación es agridulce: es un refinamiento brillante de las ideas de Shadows, pero es imposible ignorar que estamos pagando para cerrar un arco argumental que debió venir incluido en la caja original.

Gracias a Ubisoft Latinoamerica por el código para prensa usado en la realización de este análisis.

El peaje para entrar en Awaji es alto, no solo en términos monetarios, sino en horas de juego: este DLC exige que el jugador haya completado la historia base y, preferiblemente, haya alcanzado un nivel máximo o muy alto. Esto, lejos de ser un obstáculo, garantiza que la experiencia sea inherentemente más desafiante. Awaji no es un lugar para la subida de nivel (el tedioso grindeo se ha eliminado, para bien), sino un entorno de end-game donde la nueva facción, el clan Sanzoku Ippa y su líder, Yukari, son antagonistas formidables que esperan a jugadores curtidos en el combate y el sigilo. Este enfoque centrado y de ritmo rápido, desprovisto de la grasa innecesaria del mundo abierto sobredimensionado, dota al DLC de una intensidad que se agradece.

La nueva ubicación, la Isla de Awaji, es la estrella indiscutible del diseño de mundo. A primera vista, la isla parece pequeña, especialmente en comparación con la vasta extensión de Japón continental. Sin embargo, su arquitectura es magistral. Awaji se ha construido con una verticalidad y una densidad montañosa que obligan al jugador a navegar por colinas, mesetas y valles, haciendo que el simple viaje entre el punto A y el punto B sea un mini-desafío de parkour constante. La isla se divide en cuatro territorios con atmósfera propia (Sumoto, Costa de Eshima, Bahía de Fukura y Yura), todos ellos inmersos en una sensación palpable de opresión por parte de sus nuevos líderes militares. Es un placer explorar este terreno denso y atmosférico, aunque es justo señalar que visualmente, Awaji no es tan diferente del continente como para justificar un asombro total, más allá de la belleza que ya caracteriza al motor gráfico en PC.

Hablando de la versión de PC, el rendimiento de Claws of Awaji es sólido y hereda las optimizaciones del juego base. Durante mi tiempo con el DLC, ejecutándolo en una configuración de alta gama, mantuve una tasa de cuadros fluida, logrando entre 70 y 80 FPS a 1440p con FSR 3 en calidad. Esto es crucial, ya que el parkour vertical y los intensos momentos de combate se benefician enormemente de la alta tasa de refresco y la nítida resolución. Los jugadores de PC que ya disfrutaron del rendimiento técnico pulido de Shadows encontrarán que Awaji funciona sin los tartamudeos o problemas de imagen que a veces lastran los lanzamientos de Ubisoft.

La mayor innovación mecánica que trae Awaji gira en torno a su estructura de misiones y la nueva facción enemiga. El DLC introduce una fascinante dinámica del gato y el ratón al presentar a tres lugartenientes Templarios —un shinobi, un samurái y un jefe de espías— que representan los tres pilares de la jugabilidad: sigilo, combate y exploración. Estos enemigos no solo esperan a ser cazados, sino que cazan activamente a Naoe y Yasuke, sembrando trampas, emboscadas y patrullas endurecidas por toda la isla. Este sistema es brillante porque otorga una consecuencia tangible a la acción del jugador: eliminar al samurái facilita el viaje por carretera para Yasuke, mientras que deshacerse del shinobi reduce las emboscadas sorpresa y las trampas explosivas en la naturaleza. Es un bucle de juego tenso y gratificante que hace que cada misión sea significativa tanto en lo narrativo como en lo mecánico.

El arsenal de Naoe, quien se consolida aún más como la protagonista principal de la saga, recibe una adición estelar: el Bastón Bō. Lejos de ser un simple cambio estético de arma, el Bō introduce una jugabilidad completamente nueva gracias a su sistema de tres posturas (alta, neutral y baja). Esto permite a Naoe, la shinobi, pivotar entre ataques rápidos para interrumpir combos enemigos, o barridos bajos para derribarlos y dejarlos expuestos a un daño devastador. Es un arma versátil y divertida que añade una capa extra de complejidad táctica a los encuentros. A pesar de que Naoe cuenta con un árbol de habilidades dedicado para el Bō, el arma se siente equilibrada, siendo una excelente «segunda opción» en lugar de un reemplazo total de la katana.

Lamentablemente, si Naoe se lleva el protagonismo mecánico, Yasuke queda relegado a un papel aún más secundario. El samurái no recibe ninguna arma nueva y se limita a obtener algunas mejoras de habilidades menores. Esto se nota especialmente en las misiones que obligan al jugador a utilizarlo para el combate directo. Sus enfrentamientos con jefes —en particular, dos duelos directos contra los lugartenientes del Templario— son pesados y frustrantes, cayendo en el tedio de esquivar interminablemente y asestar uno o dos golpes antes de repetir la coreografía. Esta disparidad subraya una crítica recurrente: Shadows, y por extensión Awaji, se benefician enormemente cuando se centran en el sigilo, la agilidad y las herramientas de Naoe.

El diseño de las misiones alcanza su clímax narrativo y jugable en la cacería de los lugartenientes, pero la joya de la corona es la pelea contra el jefe shinobi. Oculta en un pantano oscuro lleno de trampas y señuelos, este encuentro obliga a Naoe a utilizar toda su astucia: hay que deducir la posición del enemigo escuchando su voz, engañarlo para que revele su ubicación con trampas y acercarse sigilosamente para el asesinato, un proceso que se repite varias veces. Es un enfrentamiento tenso y emocionante que, por fin, ofrece una batalla de jefes centrada en el sigilo puro, algo que Assassin’s Creed llevaba mucho tiempo sin lograr y que evoca la tensión de los mejores juegos del género.

Pese a todo el excelente contenido jugable, la conclusión narrativa se queda corta en su impacto emocional. Aunque Garras de Awaji logra cerrar los tres hilos argumentales que Shadows dejó abiertos, la reunión de Naoe con su madre se siente extrañamente rígida y desmerecedora. Las conversaciones son superficiales; la madre apenas muestra arrepentimiento por su larga ausencia, y Naoe, tras una década de dolor y la sorpresa de saber que su madre vive, no confronta la situación con la profundidad que el arco merecía. Parece que la historia tuvo que ser escrita con una «neutralidad emocional» para no penalizar a los jugadores que prefirieron jugar la mayor parte del juego como Yasuke, un sacrificio que, a la postre, abarata el clímax emocional de Naoe.

En resumen, Assassin’s Creed Shadows: Claws of Awaji DLC es un paquete de expansión que recomiendo encarecidamente, pero solo para aquellos que ya disfrutaron del juego base. No es una reinvención, sino un refinamiento que logra corregir el problema de la dificultad y ofrecer el cierre narrativo que faltaba. Su isla densa y vertical, el nuevo, tenso sistema de caza/emboscada y la adición del Bastón Bō para Naoe son razones suficientes para volver. Sin embargo, si sientes que el final del juego base fue injusto por ser abrupto, debes saber que el DLC, aunque brillante, se siente como una conclusión que se te está cobrando por separado, un epílogo de gran calidad que, mecánicamente, lleva a Shadows a su punto álgido.

CONCLUSIÓN

Assassin’s Creed Shadows: Claws of Awaji DLC está disponible ya mismo en PC a través de Ubisoft Connect y Steam, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Puedes ver el tráiler de lanzamiento a continuación.

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