(7.5/10) – EL JUEGO DEFINITIVO DE CAPTAIN TSUBASA, POR AHORA
Antes de hablar del juego hay que dejar algo claro desde el principio, porque de eso depende casi todo lo que viene después: Captain Tsubasa: Rise of New Champions no es un juego de fútbol. Es decir, técnicamente sí lo es, tiene porteros, goles, dos tiempos, fuera de juego y todo eso, pero si alguien lo compra esperando algo parecido a FIFA o Pro Evolution Soccer, va a llevarse una sorpresa que puede ir en cualquier dirección. Lo que Tamsoft construyó aquí es un juego de rol de acción con temática futbolística, un simulador de anime shonen donde el fútbol es el sistema de combate. La comparación más honesta no es con ningún simulador deportivo sino con Blitzball de Final Fantasy X, ese minijuego donde el fútbol subacuático tenía barras de espíritu, movimientos especiales y porteros que aguantaban disparos hasta que su resistencia colapsaba. Rise of New Champions es básicamente eso, pero desarrollado como juego completo y con toda la fidelidad visual y narrativa que el manga de Yoichi Takahashi merece. Saber eso antes de entrar es la diferencia entre disfrutarlo y frustrarse con él.
Gracias a Bandai Namco Latinoamerica por el código para prensa usado en la realización de este análisis.
La franquicia Captain Tsubasa tiene casi cuarenta años y una influencia en el fútbol real que muy pocos cómics deportivos pueden reclamar. Jugadores como Iniesta o el centrocampista argentino Alejandro Gómez, que llegó a tatuarse al protagonista en la pierna, se declararon fans abiertamente, y la serie es ampliamente considerada responsable de que una generación de japoneses se enamorara del fútbol en los años 80. Para el público latinoamericano y europeo, Tsubasa tuvo una recepción notable gracias a las emisiones del anime en varios países bajo nombres distintos. Rise of New Champions llega como el primer juego de la franquicia con lanzamiento oficial en inglés y con distribución occidental, lo que lo convierte en una oportunidad para que quienes conocen al personaje por el anime de su infancia lo revivan en PC, y para que quienes llegan sin ese contexto previo descubran por qué este universo tiene fanáticos tan devotos décadas después de su creación.
El sistema de combate, que es como hay que pensar en el sistema de fútbol del juego, gira alrededor de una mecánica central llamada Espíritu. Cada jugador en el campo tiene una barra de Espíritu que funciona simultáneamente como resistencia, maná y salud efectiva. Sprintar consume Espíritu, recibir entradas lo reduce, esquivar exitosamente lo recupera, y ejecutar movimientos especiales lo gasta en cantidades mayores. El portero también tiene su propia barra de Espíritu, y ahí está el núcleo de toda la estrategia ofensiva: el objetivo no es simplemente meter el balón en la red, sino desgastar esa barra del portero rival con tiros repetidos hasta que ya no tenga resistencia para detener el siguiente disparo. Eso significa que prácticamente todos los goles requieren una secuencia de acciones preparatorias, no una sola jugada brillante, y que el combate psicológico entre delantero y portero tiene más capas de lo que parece en los primeros partidos. Un portero con la barra de Espíritu alta puede parar casi cualquier cosa. Uno con la barra a la mitad ya empieza a ser vulnerable a los tiros especiales de menor potencia. Uno con la barra vacía no detiene ni el disparo más básico.
Los movimientos especiales son el espectáculo del juego y el elemento que más fielmente captura el espíritu del anime. Cada personaje tiene un conjunto de habilidades que van desde regates imposibles hasta tiros que hacen que el balón se incendie, tome la forma de un tigre rugiente o literalmente reviente el poste de la portería antes de entrar. El Drive Shot de Tsubasa, el Tiger Shot de Hyuga, el Hurricane Shot de los hermanos Tachibana: todos están aquí, todos tienen sus animaciones cinemáticas propias, y todos se sienten tan desproporcionados y maravillosos como en el manga. Ejecutar un tiro especial exitoso que derriba al portero y hace rebotar el balón dentro de la red tiene una satisfacción que ningún simulador realista puede replicar, precisamente porque ningún simulador realista permitiría que eso pasara. La fantasía de poder de estos movimientos es el corazón del juego, y cuando se conectan correctamente, el resultado es tan gratificante que compensa con creces las partes más frustrantes de la experiencia.
El sistema de piedra, papel o tijera que regula los duelos individuales es más complejo de lo que parece a primera vista. Cuando un jugador con el balón se enfrenta a un defensor, tiene básicamente tres opciones: sprintar para pasar por la fuerza, hacer un amago para sortear al rival, o pasar el balón antes de que el contacto ocurra. El defensor también tiene opciones: una carga directa que vence al sprint pero pierde contra el amago, y una entrada deslizante que vence al amago pero es vulnerable al sprint. Ganar un duelo con el movimiento correcto puede lanzar al oponente por el aire con una espectacularidad que desafía todas las leyes de la física, y eso es deliberado y celebrado en el juego. Perder un duelo puede costar una cantidad significativa de Espíritu que deja al jugador en una posición comprometida para el siguiente contacto. Esa lectura constante de las intenciones del rival y la decisión de cuándo arriesgar y cuándo conservar recursos es la capa táctica más interesante del juego, aunque también es la que más tiempo toma dominar.
La Zona V es la mecánica de team-up que eleva el ritmo de los partidos en los momentos más críticos. Cuando se llena una barra especial compartida por todo el equipo, se puede activar para obtener mejoras temporales significativas en todas las estadísticas del equipo: los tiros hacen más daño al Espíritu del portero, los regates tienen más probabilidad de éxito, y la recuperación de Espíritu de los jugadores es más rápida. Es el equivalente al modo definitivo de un juego de lucha, y usarla en el momento correcto puede cambiar completamente el resultado de un partido que parecía perdido. Los equipos rivales también tienen acceso a esta mecánica, así que defender una Zona V bien ejecutada por el rival requiere tanta concentración como aprovechar la propia. El problema que genera esta mecánica es que la combinación de regates encadenados exitosos más Zona V activa puede volverse la solución a casi todo, lo que eventualmente hace que los partidos sigan un patrón demasiado predecible una vez que se domina esa combinación.
El modo Episodio Tsubasa es la campaña que sigue los eventos del anime, y tiene virtudes y defectos en partes iguales. La virtud principal es la fidelidad con que reproduce los momentos más emblemáticos de la serie: los partidos contra el Meiwa FC, el duelo con Wakabayashi, las batallas del torneo nacional, todo está aquí con sus cinemáticas, sus momentos dramáticos y sus Acciones Dobles que recrean escenas específicas del manga cuando se cumplen condiciones particulares durante el partido. Para un fan de la serie, ver esas escenas cobrar vida en 3D tiene un valor emotivo real. La virtud también es el defecto: hay tantas cinemáticas, y algunas son tan largas, que el ritmo del juego se corta constantemente. En los partidos más importantes, el encuentro puede pausarse varias veces para escenas que el jugador no puede saltarse, y si pierde el partido y tiene que repetirlo, esas mismas escenas vuelven a reproducirse completas. Después de ver la misma cinemática tres veces en el mismo partido, la paciencia se agota.
El modo Episodio Nuevo Héroe es el contenido original del juego y funciona de manera bastante diferente al modo Tsubasa. Aquí se crea un personaje propio con una personalización visual sorprendentemente amplia, con más de cien estilos de peinado y opciones de apariencia detalladas, que se integra al mundo de Captain Tsubasa como un nuevo aspirante que sube de nivel con cada partida jugada. Los parámetros del personaje como potencia de tiro, velocidad y habilidades defensivas aumentan en función del rendimiento en los partidos, y los movimientos especiales se aprenden interactuando con los jugadores de la serie original. Cada interacción con un personaje como Tsubasa, Hyuga o los hermanos Tachibana sube el nivel de amistad con ese personaje y eventualmente desbloquea sus habilidades características para el personaje propio. El sistema de Cartas de Amigo que registra esas interacciones y las hace disponibles desde el inicio de partidas posteriores es una solución inteligente para el problema de las runs repetidas en este tipo de modo. La historia secundaria que rodea al personaje creado tiene más contenido del esperado, con subtramas entre los personajes originales que se despliegan de manera diferente dependiendo de con quién se interactúa y cuándo.
El apartado visual es uno de los puntos más sólidos del juego. El estilo cel-shading tridimensional captura la estética del anime original con una fidelidad notable, conservando incluso los rasgos de diseño de los años 80, con rostros más redondeados y cabello más voluminoso que el estilo moderno del género, lo que le da una personalidad visual que ningún otro juego deportivo tiene. Las animaciones de los movimientos especiales son el pico de ese trabajo artístico: cada tiro icónico tiene una secuencia cinemática propia con efectos visuales que comunican perfectamente la desproporción y el drama del original. Ver el Tiger Shot de Hyuga atravesar al portero con la cabeza literalmente golpeando el suelo o el Drive Shot de Tsubasa curvar de manera imposible hacia el ángulo de la portería tiene un impacto visual que se mantiene satisfactorio incluso después de haberlo visto docenas de veces. El problema visual más concreto es la dificultad para distinguir a los jugadores durante los partidos cuando la acción se concentra en un área, especialmente en los equipos donde los diseños de los personajes secundarios son menos distintivos. Sin un peinado o característica visual muy particular, diferenciar quién tiene el balón requiere más atención de la que sería ideal en un juego que ya exige bastante concentración.
El modo multijugador tiene suficiente estructura para mantener el interés más allá de las campañas para un jugador. El sistema de Division Match organiza los partidos online en ligas con restricciones de costo por equipo que aumentan a medida que se sube de división, lo que teóricamente equilibra los encuentros entre jugadores de nivel similar. El emparejamiento funciona de manera fluida y las partidas de dos contra dos disponibles en el modo Sala son especialmente divertidas cuando se juegan con alguien conocido. Sin embargo, el multijugador tiene un problema de balance que los propios textos de análisis japoneses señalan con claridad: ciertos jugadores, particularmente el portero alemán Müller, tienen estadísticas tan superiores al resto que terminan siendo prácticamente obligatorios en cualquier equipo competitivo. Cuando la mayoría de los jugadores online usan composiciones de equipo muy similares porque las alternativas son objetivamente peores, la variedad estratégica que debería ser el punto fuerte del sistema se reduce considerablemente. Es el tipo de problema que un parche de balance podría resolver, pero que en el estado en que el juego se lanzó afecta la longevidad del modo competitivo.
La curva de dificultad es otro aspecto que merece atención porque puede sorprender a jugadores que empiezan sin experiencia previa con el juego. Los primeros partidos del modo Episodio Tsubasa funcionan como tutoriales implícitos con rivales que permiten aprender los sistemas sin demasiada presión. Pero la dificultad escala con bastante rapidez, y los partidos de las rondas avanzadas del torneo nacional pueden ser considerablemente más exigentes, requiriendo un manejo eficiente del Espíritu, buena lectura de los duelos y el uso oportuno de la Zona V para tener opciones reales de ganar. El modo Episodio Nuevo Héroe es más exigente aún, especialmente hacia el final cuando los rivales tienen acceso a sus Super Shoot Moves más poderosos y el personaje propio necesita estar bien desarrollado para competir. El juego recomienda explícitamente completar el modo Tsubasa antes de empezar el Nuevo Héroe, y esa recomendación tiene sentido: llegar al segundo modo sin dominar los sistemas del primero es una receta para la frustración.
La banda sonora hace un trabajo correcto en crear la tensión de los momentos dramáticos del anime. Los temas musicales que acompañan los movimientos especiales y las secuencias de Zona V tienen el tono épico necesario para que esos momentos se sientan como eventos dentro de la partida, no como interrupciones del ritmo. El comentarista en japonés que narra la acción constantemente agrega autenticidad para quienes conocen el anime en su idioma original, aunque para quienes no hablan japonés puede resultar ruido de fondo dado que las opciones de idioma para el juego en PC no incluyen doblaje en español u otros idiomas. Los efectos de sonido de los impactos físicos y los tiros especiales tienen suficiente peso como para que cada jugada importante se sienta en el audio, no solo en la imagen.
CONCLUSIÓN
Captain Tsubasa: Rise of New Champions es exactamente el juego que promete ser para el público correcto, y ese nicho es tanto su mayor virtud como su limitación principal. Para los fans del anime que buscan revivir los partidos que los apasionaron en algún momento de su infancia, o para quienes quieren descubrir por primera vez por qué este manga fue tan influyente, el juego cumple con creces: captura la energía, el drama y la desproporción heroica del original con una fidelidad visual y narrativa que demuestra que el equipo de Tamsoft entendió perfectamente qué hacía especial a la fuente. Para quienes llegan esperando fútbol serio, la decepción será proporcional a cuánto tardaron en leer hasta acá antes de comprarlo. Los problemas reales del juego, el ritmo cortado por cinemáticas que no siempre se pueden saltar, la monotonía que aparece cuando los partidos se reducen a desgastar la barra del portero sin más variedad táctica, el balance online que favorece demasiado a ciertos jugadores, son limitaciones concretas que afectan la experiencia sin arruinarla. Lo que queda después de reconocer esos problemas es un juego con personalidad propia, sistemas más profundos de lo que parecen a primera vista, y un modo historia que para el fan de la franquicia tiene un valor emocional que ningún análisis puede cuantificar del todo.
Captain Tsubasa: Rise of New Champions llega este 28 de agosto a PC vía Steam, PlayStation 4 y Nintendo Switch. Puedes ver el tráiler de lanzamiento a continuación.

