Indiana Jones and the Great Circle: The Order of Giants DLC | Análisis (PC)

(8/10) – UN DLC PERFECTO PARA QUIENES JUEGAN POR PRIMERA VEZ

Había algo especial en volver a ponerme el sombrero de Indy y desenrollar el látigo una vez más, esta vez con The Order of Giants, el primer DLC de Indiana Jones and the Great Circle. La propuesta no busca reinventar lo que MachineGames logró en la aventura base, sino ofrecer una misión secundaria de entre cuatro y cinco horas que funciona más como un desvío arqueológico que como un capítulo esencial en la historia. Y aunque su escala es más contenida y a veces se siente como un “extra opcional”, lo cierto es que la expansión tiene suficientes aciertos como para justificar el regreso a Roma.

Gracias a Bethesda Latinoamerica por el código para prensa de la «Deluxe Edition» de Indiana Jones and the Great Circle usado en la realización de este análisis.

Lo primero que llama la atención es cómo está integrado el DLC. No aparece como un menú aparte ni como una campaña independiente, sino que se desbloquea desde el mismo nivel del Vaticano, en lo que parece un rincón oculto de la aventura original. Esa decisión le da un aire curioso: para quienes juegan por primera vez, The Order of Giants se siente como un pasaje adicional en la trama, casi como una “escena eliminada” reintegrada. Para quienes ya terminaron el juego base, en cambio, puede sentirse menos trascendental, como una misión añadida que no altera demasiado lo que ya conocíamos. Es una integración elegante, sí, pero también le resta el peso que tendría un contenido más separado y autónomo.

La historia arranca con el Padre Ricci, un sacerdote joven con un loro parlanchín, que recluta a Indy para recuperar un artefacto romano ligado al Papa Pablo IV. Este sencillo gancho narrativo es suficiente para empujarnos a nuevas ruinas y catacumbas bajo Roma, donde descubriremos más pistas sobre la misteriosa Orden de los Nefilim. Los textos y acertijos dispersos revelan fragmentos que conectan con hechos históricos, desde el reinado de Nerón hasta las Cruzadas, siempre jugando con esa mezcla entre lo verídico y lo fantástico que caracteriza a la saga. La narrativa no busca cerrar del todo el misterio, pero sí amplía el trasfondo de la Orden y aporta un matiz atractivo para quienes quedaron intrigados en el juego base.

El problema es que, al ser un añadido que ocurre prácticamente en el primer acto, la historia nunca alcanza el nivel de urgencia o épica que esperaríamos de una expansión. No hay secuencias espectaculares al estilo del secuestro del caza o el descenso por los Himalayas; en su lugar, The Order of Giants opta por un tono más pausado y arqueológico, centrado en la exploración y, sobre todo, en los rompecabezas. Puede decepcionar a quienes esperaban un clímax con más pólvora, pero también es cierto que MachineGames aprovechó este espacio reducido para entregar algunos de los acertijos más ingeniosos de todo el juego.

Y ahí está, quizás, la mayor virtud del DLC. Los rompecabezas no solo abundan, sino que sorprenden por su variedad y diseño. Desde un enigma con agua cuidadosamente planteado hasta un enorme laberinto de canicas ardientes que obliga a mantener la concentración al máximo, cada prueba transmite la sensación de estar manipulando objetos reales, con un nivel de tactilidad que se siente refrescante. Incluso cuando un enigma de texto puede parecer enredado al inicio, la satisfacción al resolverlo justifica la confusión inicial. Se trata de esos momentos que te hacen sentir tan astuto como el propio Indy.

En lo visual, The Order of Giants no decepciona. Catacumbas, canales y ruinas romanas forman un escenario más oscuro y atmosférico que los exóticos paisajes de Egipto o Tailandia, pero su diseño mantiene la riqueza de detalles que MachineGames mostró en la campaña principal. Hay rincones secretos, pasajes escondidos y recovecos opcionales que recompensan a quienes se toman el tiempo de explorar más allá del camino principal. Pese a su estructura lineal, la expansión logra transmitir la sensación de estar descubriendo lugares con siglos de historia bajo las calles de Roma.

El combate, por el contrario, sigue en la misma línea de lo ya visto, sin aportar grandes novedades. Hay enfrentamientos con soldados fascistas y sectarios de túnicas rojas, además de una pelea contra un minijefe que, aunque ambientada en un lugar interesante, termina siendo repetitiva y poco inspirada. Se siente más como un trámite que como un punto culminante. Golpear fascistas con los puños o con objetos improvisados sigue siendo divertido, pero la escala reducida de los niveles limita las opciones de improvisación y sigilo, restando algo de la libertad que hacía tan emocionante al juego base.

El uso de TNT añade un destello de variedad, pero no lo suficiente como para darle un aire fresco al combate. Por eso, quienes entren al DLC esperando grandes escenas de acción probablemente lo encuentren más sobrio de lo deseado. MachineGames parece haber priorizado el ritmo de exploración y acertijos por encima de la espectacularidad, lo cual no es necesariamente malo, pero sí marca la diferencia respecto al tono más aventurero de The Great Circle.

A nivel sonoro, poco se puede reprochar. Troy Baker mantiene intacta la esencia de Indiana Jones con una interpretación que equilibra ironía, inteligencia y carisma. Sus comentarios durante la aventura aportan frescura y humor en los momentos adecuados, reforzando esa sensación de estar jugando con el Indy que conocemos del cine. La música, fiel a la tradición de John Williams, acompaña con el dramatismo justo, evocando esa mezcla de aventura y misterio que siempre se espera en esta saga.

El DLC no solo es breve, también se percibe como una pieza menor en el conjunto. Para quienes ya completaron The Great Circle, puede parecer una nota al pie, una aventura divertida pero no esencial. En cambio, para quienes se acerquen por primera vez, The Order of Giants encaja como un capítulo lateral que aporta riqueza sin alterar demasiado la narrativa general. Esa dualidad es tanto una virtud como un defecto: funciona como complemento, pero difícilmente convencerá a quienes esperaban un contenido con más independencia y rejugabilidad.

Sin embargo, sería injusto restarle méritos. Dentro de sus cuatro o cinco horas, el DLC entrega momentos de exploración memorables, acertijos brillantes y un par de escenarios subterráneos que se quedan grabados en la memoria. Aunque carece de la amplitud de mapas abiertos como Giza o Sukhothai, su diseño compacto hace que el ritmo sea ágil y que nunca sientas que un elemento se extiende más de lo debido. La linealidad se equilibra con secretos y caminos alternativos, un detalle que invita a mirar con lupa cada rincón.

La falta de espectáculo y de improvisación libre deja claro que no estamos ante un contenido que intente replicar las mejores set pieces del juego base. Pero lo compensa con un enfoque más íntimo, donde los rompecabezas y la ambientación se roban el protagonismo. Es un tipo de aventura distinta, menos explosiva pero igualmente fiel al espíritu de Indiana Jones, donde el ingenio vale tanto como la acción.

¿Merece la pena? Si lo que buscas es más de la experiencia central de The Great Circle, The Order of Giants no te va a deslumbrar con giros radicales. Pero si disfrutaste de resolver acertijos en criptas polvorientas y recorrer ruinas envueltas en misterio, este DLC ofrece justo eso, con un nivel de calidad que mantiene el listón alto. Al final, volver a ver a Indy en acción, aunque sea en una aventura más pequeña, es un placer que pocos fans rechazarán.

CONCLUSIÓN

Indiana Jones and the Great Circle: The Order of Giants está disponible ahora mismo en PC a través de Steam y Microsoft Store, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Puedes ver el tráiler de lanzamiento a continuación.