(8/10) – LA ACTUALIZACIÓN QUE ESPERABAMOS YA ESTÁ AQUÍ, 60FPS EN 4K ES LO QUE KIRBY Y LOS JUGADORES SE MERECÍAN
Kirby and the Forgotten Land fue, en su lanzamiento original, una bendición y una sorpresa genuina: una aventura de plataformas en 3D vibrante, con una ambientación post-apocalíptica deliciosamente surrealista y, lo más importante, una jugabilidad basada en la destrucción y la experimentación que se sentía refrescante y moderna. Sin embargo, en el fondo, arrastraba dos quejas recurrentes: un nivel de dificultad que rara vez desafiaba al jugador veterano, y un rendimiento visual lastrado por los limitados 30 cuadros por segundo de la vieja Nintendo Switch. La llegada de Kirby and the Forgotten Land: Nintendo Switch 2 Edition + Star-Crossed World DLC no solo busca resolver esos problemas de golpe, sino que presenta la versión definitiva de este viaje, añadiendo un significativo «paquete de niveles» que actúa como el cierre dulce y épico que la comunidad tanto anhelaba.
El salto a la Nintendo Switch 2 es, para el jugador que regresa, la justificación más inmediata y palpable de la actualización. El original, aunque estilizado, a menudo llevaba la consola anterior al límite, resultando en una experiencia fluida pero no tan fluida como, por ejemplo, los títulos 3D de Mario. Esta edición transforma por completo la sensación de juego: todo corre a unos deliciosos y sedosos 60 fotogramas por segundo, al tiempo que eleva la resolución a un nítido 4K en modo acoplado. Las texturas ambientales, los modelos de personajes y el colorido mundo de la Tierra Olvidada se benefician enormemente de este pulido, deshaciéndose de la ligera neblina y el tambaleo de la tasa de cuadros que afectaba a las secuencias más rápidas. Honestamente, es la única manera de jugar este título si se busca la experiencia premium, ya que hace que las secciones de plataformas a toda velocidad, como el coche de Kirby o las emocionantes carreras de la montaña rusa, se sientan más receptivas y satisfactorias.
El componente del contenido descargable, Star-Crossed World, no es una expansión monumental al estilo de Bowser’s Fury, sino más bien un paquete de niveles de tamaño modesto pero muy bien ejecutado, que se integra perfectamente en la campaña principal después de completar el primer mundo. La premisa narrativa es, como cabría esperar en Kirby, ligera pero efectiva: un meteorito misterioso se estrella, esparciendo fragmentos de cristal y nuevos seres llamados Starries, que Kirby debe rescatar mientras el mundo se retematiza. Es una excusa desenfadada para que la adorable bola rosa vuelva a absorber y a enfrentarse a nuevos desafíos en un arco argumental que, al final, se vuelve agradablemente peculiar.
La verdadera magia de Star-Crossed World reside en la forma en que utiliza y abusa de la nostalgia. El DLC se compone de 12 nuevos escenarios estelares, dos en cada uno de los seis mundos originales. Aunque se describen como «remezclas», esta etiqueta no les hace justicia: se han desviado lo suficiente de sus fuentes originales (como el centro comercial o el parque de atracciones) para sentirse como mazmorras completamente nuevas. La nueva mecánica de las flores de cristal que, al ser tocadas, generan deslumbrantes plataformas y caminos en el cielo, altera el paisaje y obliga al jugador a buscar rutas inesperadas, aprovechando al máximo la claridad visual de la Switch 2. La música de fondo también se beneficia de geniales remezclas, envolviéndote en una atmósfera que es familiar y fresca a la vez.
Lo que distingue a este contenido adicional y justifica su existencia es, sin duda, el aumento significativo de la dificultad. El DLC ha sido diseñado claramente para los jugadores que ya dominaron la aventura principal y buscaban un reto a la altura. Las plataformas resultantes en Star-Crossed World son más intensas y desafiantes, con acertijos de lógica más complejos que requieren un uso preciso y estratégico de las Habilidades de Copia y, sobre todo, de los Modos Bocado (Mouthful Mode). Las superficies resbaladizas, los movimientos precisos y la necesidad de encadenar acciones para encontrar los Starries ocultos convierten lo que antes era un paseo encantador en una prueba de habilidad bien calibrada.
A esto se suma la incorporación de tres nuevas Transmorfosis del Modo Bocado: el Engranaje, el Resorte y la Señal. El Engranaje es quizás la adición más táctil e ingeniosa, permitiendo a Kirby rodar por las paredes y saltar entre superficies separadas con un peso y una vibración HD que lo hacen excepcionalmente satisfactorio; una pequeña obra de arte de diseño de plataformas que abre puertas a puzles de escalada más complejos. El Resorte ofrece el salto más alto del juego, ideal para exploración vertical y el aplastamiento potente. Aunque la Señal se siente un poco más lineal y tonta, estas nuevas formas son adiciones naturales que se integran en los niveles remezclados con gran eficacia, demostrando que aún quedaban ideas brillantes para la mecánica central del juego.
Además de los 12 escenarios, el DLC culmina con una adición crucial para el público más hardcore: una nueva carrera contra jefes ultra desafiante en el Coliseo. Este modo boss rush no solo pone a prueba la maestría de las Habilidades de Copia mejoradas, sino que se convierte en la prueba de fuego que los veteranos de la serie estaban esperando, ofreciendo el desafío más difícil que Kirby ha ofrecido en mucho tiempo. Esto, junto con la adición de nuevos coleccionables gacha (las figuras EX) y una nueva moneda basada en estrellas para gastar, le da a los completistas un motivo real para pasar horas extras, incluso si la recompensa final es a menudo solo una estatua más para la colección.
Sin embargo, a pesar de sus virtudes, el DLC no logra eludir la sensación de ser una colección de niveles en lugar de una expansión completa. Tras tres o cuatro horas de juego enfocado, la repetición comienza a asomar la cabeza. Si bien las ideas de las flores de cristal y las nuevas transmorfosis son geniales, la aventura nunca introduce nuevos tipos de enemigos o, lo que es más decepcionante, nuevas mejoras para las habilidades de copia tradicionales. La ausencia de nuevas etapas de Treasure Road dedicadas a las nuevas formas del Modo Bocado también se siente como una oportunidad perdida, dejando el paquete ligeramente ligero en contenido totalmente nuevo en lugar de contenido remezclado.
La cuestión del precio es inevitable. El costo de la actualización de $20 (o la compra del paquete completo) se siente elevado para una duración de contenido que, si bien es de gran calidad, se completa en una sola tarde de juego intensivo. Es un precio que Nintendo justifica al incluir las mejoras esenciales de rendimiento y resolución de la Switch 2 Edition; si solo fuera por los 12 niveles, la queja sería mayor. Para el jugador que aún no ha experimentado Forgotten Land, la Edición Switch 2 es una compra obligada que ofrece la mejor experiencia posible.
CONCLUSIÓN
El DLC Star-Crossed World es la crema batida sobre un postre contundente, la despedida que los fans de Kirby and the Forgotten Land necesitaban para sentirse saciados. Los 60 FPS y la resolución 4K finalmente le otorgan al juego el pulido que merecía, mientras que las 12 etapas remezcladas y el desafío post-juego demuestran que, a pesar de la repetición de escenarios, las mecánicas de Kirby aún tienen espacio para la creatividad y el rigor. Es una recomendación fácil para cualquier fan de Kirby que busque más acción de plataformas en 3D o, lo que es más importante, para aquel que quiera vivir la aventura en su versión más fluida y visualmente impresionante.
Kirby and the Forgotten Land: Nintendo Switch 2 Edition + Star-Crossed World DLC está disponible en exclusiva para Nintendo Switch 2. Puedes ver el tráiler de lanzamiento a continuación.
