(7/10) Recomendado
¿Que pensarías si te hablaran sobre un juego con un robot samurái que se enfrenta a un régimen totalitario mientras obtiene habilidades especiales? Eso es lo que ofrece Vengeful Guardian: Moonrider, la nueva joya de acción y plataformas de JoyMasher junto a The Arcade Crew para Nintendo Switch. Este juego rescata los elementos que componen una experiencia arcade desafiante que resuena con los amantes de la era de los 16 bits. Descubre cómo este título captura la esencia de los juegos retro mientras ofrece una jugabilidad excepcional y un nivel de dificultad que te hará sufrir en el buen sentido.
Gracias a The Arcade Crew por el código para prensa usado en este análisis.
La trama de Vengeful Guardian: Moonrider se inicia cuando los generales de Penrai buscan potenciar al guerrero robótico Moonrider para mantener el orden y la opresión. Sin embargo, la historia toma un giro cuando Moonrider decide rebelarse contra sus creadores en busca de paz y justicia. Después de escapar del laboratorio, los jugadores pueden elegir entre siete fases para enfrentarse a sus compañeros cibernéticos. Joymasher destaca no solo por su estética retro, sino también por el diseño cuidado de los enemigos en cada ubicación del juego. Sumérgete en esta emocionante narrativa llena de acción y desafíos mientras exploras las motivaciones del intrépido Moonrider.
La influencia de los clásicos de los 80 y 90 en Vengeful Guardian: Moonrider es evidente, ya que cada nivel transporta al jugador a ubicaciones completamente distintas, desde fortalezas voladoras hasta transitadas autopistas. La variedad de escenarios, que incluso incorpora elementos de juegos de carreras, ofrece una experiencia dinámica. La banda sonora cautivadora añade emoción a la experiencia. Además del impactante aspecto visual, la jugabilidad se inspira en títulos emblemáticos de la época, permitiendo al protagonista realizar acciones propias de ninjas con la fluidez característica, como saltar entre paredes, bucear y emplear una katana láser y poderes especiales. Estas mecánicas, acompañadas de animaciones detalladas, reflejan el compromiso de Joymasher con el estilo clásico.
La elevada dificultad de Vengeful Guardian: Moonrider se manifiesta en enemigos agresivos y trampas omnipresentes, reduciendo la ventana de error para los jugadores. El conocimiento detallado de los oponentes y el diseño de los niveles es crucial, ya que perder todas las vidas significa reiniciar el nivel desde el principio. Sin embargo, los desarrolladores implementaron decisiones que hacen el juego accesible incluso para novatos, como la obtención de armadura tras múltiples muertes, que reduce el daño recibido, aunque limita el rango al final de la misión. Además, la presencia frecuente de tanques de vida y energía recompensa la superación de desafíos y fomenta la utilización de recursos.
A pesar de la linealidad predominante en la propuesta de Vengeful Guardian: Moonrider, la inclusión de chips dispersos por los niveles brinda la oportunidad de ajustar artificialmente el nivel de desafío. Estos chips ofrecen ventajas y desventajas, incluso permitiendo muertes de un solo golpe para aquellos que buscan una experiencia más intensa. La exploración de rutas paralelas en busca de estos chips, a veces protegidos por desafíos de plataformas intrigantes, añade diversión al juego. Aunque la campaña es relativamente corta, la evaluación del rendimiento al final de cada fase, con la posibilidad de obtener rangos y participar en carreras de velocidad, incentiva la práctica y la mejora continua.
Extraer elementos de destacados juegos del pasado puede tener un impacto ambivalente. Vengeful Guardian: Moonrider invoca la nostalgia de manera efectiva, proporcionando un atractivo instantáneo, pero también incita inevitablemente a comparaciones directas con las obras originales. La banda sonora, aunque competente, carece del distintivo brillo de compositores como Yuzo Koshiro, dejando un sabor genérico en comparación con las melodías icónicas de Shinobi y Mega Man, a las que rinde homenaje.
Aunque Vengeful Guardian: Moonrider carece de modos adicionales después de completar la historia, este detalle representa el único punto negativo en un juego que deja un fuerte deseo de más incluso después de los créditos. La inclusión de desafíos adicionales, como jefes rápidos o ataques contra el tiempo, en futuras actualizaciones podría enriquecer la experiencia. Sin embargo, la posibilidad de revisitar cualquier misión con todos los poderes desbloqueados facilita la búsqueda de un rango S en la clasificación. En definitiva, Moonrider, además de rendir homenaje a los clásicos de los años 80 y 90, ofrece un viaje en el tiempo que destaca por el dominio de Joymasher en los plataformas, posicionándolos como un destacado equipo en el ámbito de la diversión retro.
CONCLUSIÓN
Vengeful Guardian: Moonrider resalta como uno de los mejores juegos que rinde homenaje a los juegos retro, cumpliendo en gran medida con su objetivos. Aunque algunos niveles y la banda sonora no resulten tan memorables, las mecánicas y la jugabilidad resultan satisfactorias. A pesar de su visceralidad, brutalidad y desafío, al final, Vengeful Guardian: Moonrider, nos deja con más ganas de revisitar los clásicos originales de los que este título ha tomado inspiración en vez de rejugarlo.
Vengeful Guardian: Moonrider está disponible ahora mismo en todas las consolas de la familia Nintendo Switch, en PlayStation 4|5 y PC a través de Steam.
